En uno de los marcos artísticos más inolvidables de nuestra comarca, en la Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes, nos encontramos con un establecimiento hostelero con una consolidada experiencia en el sector. Su responsable José García, conocido como Pepe-40, ofrece todos los días, en horario de mañana y tarde, un selecto servicio de cafetería, bar y terraza. Un aperitivo, el desayuno, el menú diario, una celebración familiar, la cena con los amigos,.. cualquier ocasión es buena para visitar este lugar.

Así, en el marco incomparable de un Conjunto Histórico Artístico del denominado “Lugar de La Mancha” los vecinos y visitantes pueden disfrutar de una amplia selección de exquisitas tapas y raciones y una escogida carta diaria todo ello maridado con la cerveza más fresquita o los placenteros caldos del lugar; para terminar podemos disfrutar de un postre casero y elegir de entre una gran variedad de selectos cafés

Su servicio de restauración está inspirado principalmente en la cocina regional manchega, con una atención especial a la gastronomía infanteña. Una cualificada atención a cargo de un gran equipo de profesionales, invita a sabrosas experiencias gastronómicas en un perfecto y relajado ambiente. Para momentos más bulliciosos la Cafetería-Bar donde se puede disfrutar de estupendos desayunos (“no es desayunar, es empezar muy bien el día”) o de las apetitosas y arraigadas tapas manchegas (“Una tapita rica y buena compañía… te alegrarán el día”).

De su amplia carta destacar los platos típicos como la perdiz en escabeche, el pisto manchego, el asadillo de pimientos, las gachas manchegas, los huevos a la porreta y los inigualables duelos y quebrantos. Una oferta culinaria que harían las delicias, sin duda, del escudero Sancho Panza y del Caballero Andante en el discurrir de sus aventuras por nuestra comarca manchega. Además, si se solicita por encargo podremos disfrutar de todo tipo de paellas, cochinillo, cordero asado…

Con un aforo aproximado al centenar de personas el lugar goza de esa impronta perenne de los lugares con solera, y ese guiño a la tradición queda refrendado en ese 40 del nombre que rememora el apodo, tan común en nuestra tierra, de una familia del lugar.