Más de tres décadas de una evolución constante: de banda de cornetas y tambores a formación consolidada de agrupación musical, siempre al servicio de la fe, de la tradición y del pueblo que la vio nacer: Membrilla
La historia de la Agrupación Musical Santa Verónica es, en gran medida, la historia reciente de la música cofrade en Membrilla. Lo que comenzó como la iniciativa humilde de un grupo de jóvenes vinculados a una hermandad local ha terminado convirtiéndose, más de tres décadas después, en una formación consolidada dentro del panorama musical procesional de la provincia.
El origen de la agrupación se remonta a 1993, cuando el entonces presidente de la Hermandad de la Santa Verónica y Cristo Crucificado, Manuel Alarcón, planteó la creación de una banda que acompañara exclusivamente a las imágenes titulares durante la Semana Santa.

La propuesta tomó forma rápidamente. Se reunió a un grupo de jóvenes -la mayoría hermanos de la cofradía- con edades comprendidas entre los once y quince años. Bajo la enseñanza de Antonio Muñoz Díaz-Pintado, encargado de las cornetas, y Cristóbal Bellón, responsable de la percusión, comenzó un intenso periodo de ensayos que culminaría apenas cinco meses después.
En la madrugada del Viernes Santo de 1994, catorce jóvenes músicos procesionaban por primera vez acompañando a Santa Verónica. Nacía así la conocida entonces como Banda de Cornetas y Tambores La Verónica, la primera banda perteneciente directamente a una hermandad en la localidad.

Durante sus inicios, la formación seguía el estilo predominante en los años noventa: el modelo militar. Su repertorio estaba compuesto principalmente por marchas militares interpretadas únicamente con cornetas y tambores, acompañadas de una formación y desfile marcadamente castrense.
La indumentaria también reflejaba aquel carácter inicial. En sus primeras salidas, los músicos vestían la propia túnica de la hermandad, sin capa ni capirote. Posteriormente, el uniforme evolucionó hacia un pantalón negro y jersey verde oscuro con galas doradas y boina negra, imagen que acompañó a la banda durante varios años.

Mientras tanto, la agrupación fue consolidándose en la vida local, participando no solo en la Semana Santa, sino también en desfiles y celebraciones religiosas del municipio.
El paso del tiempo trajo consigo importantes cambios. En 2008 la banda estrenó un nuevo uniforme -chaqueta verde con botonería y galas doradas, pantalón negro y gorra verde o blanca- que continúa siendo la base de su imagen actual. Ese mismo periodo vino acompañado de la renovación progresiva del instrumental.
La evolución más significativa llegó con el cambio de estilo musical. La formación inició la transición desde el modelo de cornetas y tambores hacia el estilo de Agrupación Musical, inspirado en las formaciones surgidas en la Comandancia Móvil de la Guardia Civil de Eritaña y popularizado por agrupaciones andaluzas.

Este proceso culminó en 2011, cuando comenzó a interpretarse repertorio propio de agrupación musical, siendo la marcha “Oh Bendita Estrella” una de las primeras piezas que marcaron esta nueva etapa sonora.
El año 2012 supuso un momento decisivo en la historia de la banda. La llegada como director de Jesús Manuel García López-Villalta aportó la formación musical necesaria para consolidar definitivamente el nuevo proyecto artístico.
Ese mismo año la formación adoptó su denominación actual: Agrupación Musical Santa Verónica, y se constituyó por primera vez una Junta Directiva que permitió organizar y estructurar el crecimiento del colectivo.
A partir de entonces, la evolución fue notable. El número de componentes pasó de apenas veinte músicos a superar los sesenta, al tiempo que aumentaba la calidad interpretativa y la diversidad del repertorio.
La Semana Santa como eje identitario.- Aunque su actividad se ha ampliado con el paso de los años, la Semana Santa continúa siendo el corazón de la agrupación. Especialmente significativa resulta la participación en la Procesión del Encuentro durante la madrugada del Viernes Santo de Membrilla, uno de los momentos más emotivos para sus integrantes.
Además de acompañar a su hermandad fundadora, la agrupación ha puesto música a numerosas imágenes del municipio, como San Isidro, Santa Gema, San José de Calasanz, la Inmaculada Concepción o la Virgen del Espino.
Su proyección también ha trascendido el ámbito local, participando en procesiones en localidades como Manzanares, Almagro o Rivas-Vaciamadrid, llevando el nombre de Membrilla fuera de la provincia.

Paralelamente a su labor procesional, la agrupación ha desarrollado una intensa actividad concertística mediante certámenes y encuentros cofrades provinciales, favoreciendo el intercambio musical con otras bandas.
El crecimiento constante del repertorio y la experiencia acumulada durante años de trabajo han permitido alcanzar una madurez musical basada en el esfuerzo colectivo y la formación continua de nuevas generaciones de músicos.

Adaptación y presente.- Lejos de detener su crecimiento, la Agrupación Musical Santa Verónica ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos mediante su presencia digital y la incorporación constante de jóvenes músicos, manteniendo su carácter formativo y familiar.
Hoy, más de treinta años después de aquel primer desfile de catorce adolescentes, la agrupación representa mucho más que un acompañamiento musical. Es un espacio de convivencia intergeneracional, aprendizaje y transmisión de la tradición cofrade.
Porque cada vez que sus sones acompañan el caminar de la Santa Verónica por las calles de Membrilla, no solo suena una marcha procesional: suena la memoria viva de un pueblo que ha hecho de la música parte esencial de su identidad.
Texto: Juan Diego García-Abadillo.
Fotos: Agrupación Musical Santa Verónica.






