Los SUV grandes del segmento D están enfocados para viajes largos, gran espacio interior, un confort más que notable y una capacidad de solventar cualquier trayecto con total solvencia sin limitaciones.
Hyundai ha hecho un vehículo de lo más confortable, con materiales acordes al precio de la unidad y una insonorización exquisita digna de una gama superior.

El Santa Fe ha roto drásticamente con las líneas redondeadas de sus generaciones anteriores para adoptar una estética marcadamente cuadrada acorde al diseño de la línea de los todoterrenos clásicos. Tanto en los faros delanteros como en los pilotos traseros se integra la caligrafía lumínica en forma de ¨H¨ con tecnología led.
Destaca por un capó elevado y horizontal, una parrilla recta y un paragolpes robusto, lateralmente tiene líneas rectas muy marcadas, con molduras bien definidas acentuando su enfoque aventurero. La parte trasera es una de las partes más funcionales con un portón totalmente plano diseñado para maximizar la apertura y la habitabilidad interior.
En el interior ha dado un salto notable hacia el concepto minimalista y tecnológico. Cuenta con una pantalla panorámica curva de 12,3 pulgadas, selector de marchas en la columna de dirección al estilo SHIFT-BY-WIRE, consola central flotante y mantiene los mandos físicos para el volumen y accesos rápidos.

Prueba de conducción.- No busca ser el más ágil, el más rápido ni el más emocionante, pero cumple con nota en absolutamente todos los apartados. La suspensión tiene un calibrado orientado al confort de marcha. Aísla muy bien de los baches y las irregularidades del asfalto, convirtiéndolo en un devorador de kilómetros muy pero que muy cómodo. En curvas cerradas o cambios de apoyo rápidos hay balanceo de carrocería, pero muy contenido para sus 2 toneladas de peso.
El aislamiento acústico es sobresaliente. El ruido aerodinámico (a pesar de su forma cuadrada) y el de rodadura es prácticamente imperceptible.
En cuanto a la respuesta del motor sus 215cv del 1.6T-GDi en combinación con el motor eléctrico y la tracción 4×4 dan de sobra para viaje con el coche cargado, pero la aceleración es progresiva. No da esa sensación de ¨patadón¨ deportivo, gana velocidad de forma constante.

Haciendo la suma de todo lo anterior, el resultado es un coche muy espacioso con siete plazas, súper refinado acústicamente, con una calidad de materiales y ajustes interiores acordes a su precio (47.900 euros) y un dinamismo que no te hace para nada sentir ante un coche tan grande y con ese peso, los de Hyundai han sabido camuflar muy bien sus cotas y peso cuando estás al volante.
En definitiva, un coche muy equilibrado y eficaz en todos los aspectos.
Texto y fotos: Marcos Gómez Muñoz
(@marcosgomezmz) para revista Ayer&hoy




