Gonzalo Juliani. Ceo en Asesor Franquicia y abogado experto en gestión de redes de franquicia

Estoy escribiendo este artículo desde un Starbucks mientras doy pequeños sorbos a un frappuccino para el que he tenido que esperar una cola de unos 10 minutos y condimentar luego yo mismo sobre un mueble de lo más incómodo.

Si alguien, en mi época universitaria de mus y conversaciones “super profundas” en la cantina de la universidad, me llega a decir que iba a pagar una pasta gansa por un café servido como si fuera un whopper pero pagado como si fuera un gin tonic; lo habría mandado a paseo. Y es que los tiempos están cambiando en la restauración en España.

Adiós “low cost”, hola “experience”.- Mientras le doy vueltas a mi café impronunciable con un palito de semi madera hago una vista de pájaro sobre el panorama de la restauración y de cómo esta ha evolucionado, y continúa haciéndolo a un ritmo vertiginoso, en nuestro país y en el mundo.

Tengo que reconocer que me alegro de que estemos dejando atrás los conceptos de “todo a cien” que tanto éxito tuvieron en la España de la crisis. Todavía no podemos decir que hayamos dejado atrás las penurias, pero los españoles ya nos hemos cansado de la tontería.

Pese a quien le pese, el español de a pie cada día se decanta más por dos cuestiones para sus ratos de ocio: la autenticidad y la experiencia.

Incluso alguna cadena de comida rápida con solera ya empieza a apostar por el servicio a mesa, dándose cuenta de la evolución de los tiempos.

La unión siempre hace la fuerza.- Honestamente, ¿Estamos dispuestos a pagar más si la experiencia ha merecido la pena? La respuesta es sí…pero.

Pero si encontramos un sitio que -además de darnos experiencia, calidad, servicio y autenticidad- nos da un buen precio, pues es el sitio que se lleva la palma.

Para alcanzar este objetivo, muchos modelos de negocio en nuestro país se están cayendo del guindo y evolucionan hacia la restauración organizada. Es decir, nos unimos en un grupo en el que nos beneficiamos de las sinergias evidentes que ello supone, en términos de compras, publicidad, estandarización, tendencia etc.

Pueden llevar la misma marca en sus fachadas, o no. Pero el resto de las ventajas son incuestionables.

El profesional de gestión de restaurantes.- Hoy, un empresario de restauración es un profesional que le puede dar mil vueltas al Ceo de inditex sin despeinarse, y no exagero nada.

Debe ser un buen líder, dominar cuestiones de logística, control de stocks, sanidad e higiene, trazabilidad, APPCC, consultoría de procesos, gestión del caos, investigación y desarrollo…y además; redes sociales, seo, sem, programas de gestión, tendencias del mercado, marketing estratégico, marketing de atracción, responder a las opiniones en los cientos de medios que existen, comunicación en medios, big data…etc, etc. O sea, estar a la última en todo.

Y todavía hay quien no ve el valor que aportan las franquicias de restauración en todo esto.

En fin.