Por más de dos décadas, El Fogón del Gallino ha sido sinónimo de buena comida, abundancia y ambiente familiar. Su propietario, con una larga trayectoria en hostelería que comenzó en los años noventa, lleva desde 2005 al frente de este proyecto. Tras su paso por dos ubicaciones anteriores, el equipo decidió hace tres años trasladarse al actual local en la Avenida Primero de Julio 81, atendiendo tanto a clientes de toda la vida como nuevos clientes.


El Fogón del Gallino se ha ganado su fama gracias a una propuesta sencilla pero contundente: platos generosos a precios ajustados. La carta, con más de cien productos -completamente detallada para alérgenos alimentarios- abarca desde montados, bocadillos, sándwiches y hamburguesas hasta raciones y platos combinados en formato XL, que incluso el cliente puede personalizar a su gusto. Además, fieles a su tierra, en El Fogón del Gallino solo se sirve vino de Valdepeñas. A ello se suma una variada oferta de tapas frías y calientes.


Entre sus platos estrella destacan las gachas, que preparan durante todo el año y atraen a numerosos clientes de la zona. Pero también sobresalen sus enormes hamburguesas, especialmente la “Gallino”, una de las más populares junto con el sándwich y el bocadillo especial de la casa.


El establecimiento abre de martes a domingo, con horario continuo desde las primeras horas de la mañana hasta después de las cenas, exceptuando los domingos que cierran después de las comidas y los lunes todo el día por descanso. Además de su servicio en sala, ofrecen comida para llevar y pedidos a domicilio a través de plataformas como Glovo.


En invierno, el local cuenta con unas 20 mesas entre interior y terraza exterior, mientras que en verano el espacio se amplía hasta unas 30 mesas al aire libre más el interior, convirtiéndose en punto de encuentro habitual para tapeo, comidas y cenas.


Con su mezcla de tradición, abundancia y espíritu familiar, El Fogón del Gallino se ha consolidado como uno de los referentes gastronómicos de Valdepeñas. Un rincón donde cada plato deja satisfecho al paladar y al corazón.