La Biblioteca municipal de La Solana clausuró la guía lectora de este verano 2022 con la colaboración de la escritora Julia Díaz. Más de 60 jóvenes entre los 4 y 14 años han consumado esta completa y variada selección de obras, en la que se han tenido que terminar una docena de libros.

Tanto la escritora como la directora de la hemeroteca solanera, Ramona Serrano, coincidieron en la importancia de la lectura que, afortunadamente en La Solana, sigue estando muy presente entre los jóvenes. Díaz presentó su nueva obra dirigida para toda la familia en una abarrotada sal infantil de la biblioteca, dónde embelesó tanto a grandes como pequeños con las historias que esconde ‘Liborio en Monteazul’. La escritora e ilustradora colaboró en la entrega de distintos detalles a los jóvenes que completaron la guía, invitándoles a formar parte del espectáculo en el que la música y el baile acompañaron a las historias.

Díaz utilizó su último cuento, escrito e ilustrado por ella misma, como telón de fondo y animación para este acto. Durante el mismo permitió a los más pequeños ser partícipes de las aventuras del protagonista, el conejo Liborio, en el pueblo donde conviven con distintos animales y cuyo trasfondo reside en las relaciones sociales. Un libro escrito para leer en familia, “no es una obra meramente infantil, puede leerla cualquier edad”, explicó la escritora.

 Díaz alabó la labor que realizan desde la biblioteca para fomentar y animar a los jóvenes a mantener vivo el hábito de leer. “Conozco personalmente a Ramona y se de su buen hacer”, comentó. El clima que se genera en la hemeroteca solanera es muy propicio no solo para la lectura, sino también para crear interés y curiosidad en los lectores por descubrir nuevos mundos y libros.

Ramona Serrano se sentía muy contenta de la gran participación de chicos y chicas en el acto y, sobre todo, en la guía lectora de verano. “Que la hayan completado 60 niños y niñas es un número bastante interesante e importante”, declaró la directora. Una cantidad considerable de jóvenes lectores entre 4 y 14 años que viene a demostrar que la lectura está muy viva en los más pequeños. La novedad este año ha residido en la ampliación del rango de edad, “otros años hemos empezado cuando saben leer, pero esta guía estaba planteada a partir de los 4 años”, explicó Serrano. Resultado satisfactorio de este experimento que se mantendrá para los años venideros, según avanzó la directora.

Díaz y Serrano concluyeron animando a grandes y pequeños a visitar la biblioteca y adentrarse en la lectura. “Que se sepa que en la biblioteca hay mucho por descubrir, y recurrir a la lectura es el mayor premio”, apuntaron.