Calzados Díaz y Maxi comenzó su andadura en marzo de 1988, hace ahora algo más de 37 años. El establecimiento estuvo durante 35 años situado en la calle Santa Quiteria 20 de La Solana hasta hace aproximadamente unos dos años cuando cambio de ubicación. Pero hay que decir que no muy lejos de allí, ya que solo se trasladó a unas tres puertas más abajo, en Santa Quiteria 14. Eso sí, a un local mucho más grande, espacioso, moderno y cómodo para atender mucho mejor a su clientela.
El antiguo local, nos cuenta su gerente, Isidro Simarro Díaz-Malaguilla, era mucho más trabajoso, ya que era un espacio pequeño y la trastienda estaba en la parte de arriba. Además, al no disponer de espacio suficiente, tenía que trasladar en cada temporada el material sobrante a otro almacén externo del establecimiento.
Su padre, albañil de profesión, junto con su madre, barajaron la idea de montar este negocio debido a que, indica Isidro, “a mí no me gustaba mucho ser albañil y además tengo bastante miedo a las alturas”, por lo que buscaron una alternativa de negocio. A través de un hermano de su madre que trabajaba en uno de los establecimientos más emblemáticos de calzado en Madrid como eran “Los Guerrilleros”, Isidro comenzó a hacer sus prácticas allí para posteriormente volver a La Solana ya formado en este mundo del calzado.

Calzados Díaz y Maxi comenzó poco a poco, con dos o tres modelos de diferentes calzados y con no muchas cantidades, ya que no querían abarcar más de sus posibilidades. Por aquel entonces, los “viajantes”, es decir, los proveedores de calzado, como su objetivo era vender lo máximo posible y en grandes cantidades, no les hacían mucho caso. Su tío, que conocía bastante el negocio al estar en uno de los más emblemáticos establecimientos de calzado mencionado anteriormente, hizo ‘fuerza’ con diferentes proveedores para que les atendieran como “si fuera a él mismo”. A su vez, también les aconsejaron ir a la ciudad de Elche -uno de los mayores proveedores de calzado de España- para poder suministrarse y encontrar un amplio abanico de diferentes tipos modelos.
El negocio, con mucho trabajo y esfuerzo, iba creciendo, contaban con más cantidad de calzado, más modelos y las ventas subían. Y no solo en el establecimiento, sino también con la venta ambulante, ya que Isidro, comenzó a ir a diferentes pueblos a vender sus zapatos en los mercadillos, alternando estos mercados, a los que iba por las mañanas, con la tienda por las tardes.
Así estuvo durante muchísimos años, pasando por diferentes mercadillos de localidades de nuestra provincia como Cózar, Castellar de Santiago, Viso del Marques, La Solana, Santa Cruz de los Cáñamos, Arenales de San Gregorio, Carrizosa e incluso Villamayor de Santiago y Horcajo de Santiago en la provincia de Cuenca. Y también en San Carlos del Valle, donde iba todos los sábados, pero que tras la jubilación de su padre en el año 2001, tuvo que dejar de ir para poder atender la zapatería los sábados por la mañana.

Tras la jubilación de su padre, Isidro continuó haciendo los mercadillos entre semana, cerrando la tienda de lunes a viernes por las mañanas y abriendo solo por las tardes hasta que, en el año 2008, se incorporó su hermana al negocio para encargarse de abrir la zapatería por las mañanas.
En el año 2020, tras la marcha de su hermana de la zapatería, Isidro decide dejar a un lado los mercadillos poniendo fin a esta etapa de venta ambulante con cientos y cientos de kilómetros recorridos junto a su camión para dedicarse exclusivamente a la tienda.
Hay que destacar qué, durante su etapa de venta ambulante, son muchas las anécdotas vividas. Como por ejemplo en la localidad de Cózar, donde gracias al vínculo creado con muchos vecinos de la localidad, lo conocían como el “zapatero del pueblo”, aún sin ser de allí. Además, muchos de sus clientes de las localidades que frecuentaba siguen a día de hoy comprando su calzado, ya sea yendo a La Solana o mediante contacto telefónico o redes sociales. De hecho, otras muchas amistadas que se han forjado han sido a través de la música, y es que, Isidro, es un apasionado del Rock y el Heavy Metal, conociendo a mucha gente de estos pueblos con su misma afición musical, con los cuales, ha coincidido también en algún que otro concierto.
Es más, él mismo define su zapatería como una “tienda guerrera”, hasta en la música, ya que en el hilo musical de su establecimiento se puede escuchar todo tipo de Rock y Heavy Metal, desde thrash metal a folk metal, pasando por las baladas rockeras más emblemáticas. Y por supuesto la decoración del establecimiento, con diferentes objetos y guitarras eléctricas relacionadas con este estilo musical. Incluso los reels que sube a sus redes sociales con los diferentes tipos de calzado llevan música de este estilo. De hecho, mucha gente que ha ido de compras a La Solana y no sabía el nombre del establecimiento ha preguntado por la “zapatería del rock”, o la “zapatería donde ponen rock”, es como nuestro “buque insignia” señala Isidro.

Aunque ya hace unos años que dejó de ir a los diferentes mercadillos, sí que está presente en diferentes pueblos como Manzanares y Bolaños de Calatrava en sus respectivas ferias del stock, además de la de La Solana, aunque lo hace de forma particular en su mismo establecimiento. Allí lleva todo el stock de temporada a unos muy buenos precios, y sí algo le sobra de esa temporada, cuando llega la siguiente, esos artículos los sigue manteniendo a los mismos precios rebajados hasta fin de existencias.
Su clientela es principalmente de La Solana, pero también tiene de localidades como Manzanares, Membrilla, Alhambra, Carrizosa, etc., además de estar muy activo en redes sociales como Facebook, Instagram o Tik Tok, donde constantemente actualiza e informa de todos los productos con los que cuenta en tienda.
En Calzados Díaz y Maxi encontramos de todo, desde el número 19 en adelante, para niños, adolescentes, jóvenes, adultos… tanto para hombre como para mujer (zapatos, zapatillas, botas, deportivas…), incluso calzado laboral y de seguridad.
Todos sus artículos, sin ser grandes marcas, cuentan con una calidad precio excepcional, ya que todo el material es comprado directamente al por mayor en almacenes, sin intermediarios, y en su gran mayoría en la ciudad de Elche.
En sus más de 37 años, Calzados Díaz y Maxi ha sabido hacerse un hueco en el mercado del calzado, siendo un referente en calzado de calidad con unos precios asequibles para todos los bolsillos. Por muchos años más, y que ¡Viva el Rock and Roll!
Texto: Juan Diego García-Abadillo. Fotos: Calzados Díaz y Maxi






