
Laura Quintana Tirado / Vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real
Como cada año, el día 13 de junio se celebra el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Piel con el objetivo de concienciar sobre la importancia de prevenir la aparición de esta enfermedad.
El cáncer de piel es uno de los más frecuentes a nivel mundial y su incidencia sigue aumentando año tras año.
Este tipo de cáncer se produce principalmente por la radiación ultravioleta, proveniente tanto del sol como de fuentes artificiales, como las cabinas de bronceado.
Existen diferentes tipos de cáncer, siendo los más comunes el carcinoma basocelular y el espinocelular. El melanoma, aunque es menos frecuente, es el más agresivo y puede extenderse rápidamente si no se detecta a tiempo.
La prevención es la herramienta más eficaz para reducir el riesgo. Se recomienda evitar la exposición solar en las horas de mayor intensidad, entre las 12 y las 16 horas. También es fundamental utilizar protección solar de amplio espectro los 365 días del año en cantidad adecuada, reaplicándolo cada 2 horas y después de bañarse o sudar. El protector solar lo elegiremos en función de la edad, el tipo de piel, las necesidades que tengamos y nuestras preferencias. También existe la opción de protegerse por vía oral, con comprimidos o cápsulas, que nos da una protección adicional a la tópica, pero nunca la sustituye.
Además, resulta de mucha utilidad el uso de medidas físicas, como gafas de sol, sombreros y ropa con protección solar.
Es muy importante hacer hincapié en la fotoprotección de niños y adolescentes, ya que las quemaduras solares durante la infancia aumentan significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la edad adulta.
Otro aspecto clave y que trabajamos mucho desde la farmacia comunitaria es la detección precoz. Revisar periódicamente lunares y manchas puede marcar la diferencia. La regla ABCDE ayuda a identificar señales de alarma: asimetría, bordes irregulares, color desigual, diámetro superior a 6 mm y evolución o cambios en el aspecto de la lesión. Ante cualquier duda, se debe consultar siempre con el médico o dermatólogo.






