Buendía es un encantador municipio medieval de la provincia de Cuenca, en la comarca de La Alcarria, en Castilla-La Mancha. Rodeado por el embalse del mismo nombre y la Sierra de Altomira, Buendía está enclavado en una ubicación estratégica, lo que favoreció el asentamiento del hombre desde la prehistoria y le ha servido para estar catalogado como uno de los Pueblos Mágicos del Centro de España.
Las calles y plazas de Buendía son características, haciendo círculos concéntricos que se extendían hacia la muralla, construida en el siglo XV, de la cual aún quedan restos y sus puertas de acceso. Da gusto detenerse y pasar tiempo presenciando las vistas a la Sierra de Altomira desde el mirador junto al kiosko de música.
Una ruta por las hoces del río Guadiela permite a los visitantes descubrir unos cortados impresionantes causados por la erosión. Un paraje en un ecosistema absolutamente singular. Sensacionales son también sus cuevas del cerro, que nos traslada a otra época, excavadas en la frágil piedra arenisca de la zona y que servían para mantener el vino. Buendía es tierra de vinos, en el siglo XVII elaboraba unas 22.000 arrobas.

Entre sus monumentos, el lugar por excelencia es el conjunto porticado de la plaza Mayor, ayuntamiento e iglesia. Llama la atención la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, dominando todo el pueblo. De estilo gótico, con dos fachadas herreriana y ventanas abocinadas, impresiona por sus dimensiones: 1.000 m2.
Uno de los edificios más antiguos es El Pósito o La Tercia, del siglo XV, destinado a depósito de grano y lugar donde se pagaba el diezmo o tercia. En la actualidad alberga el museo del Carro y la Casa de la Cultura. Otro edificio emblemático y ahora museo abierto es La Antigua Botica. Asimismo, la ermita de la Virgen de Los Desamparados, a 11 kilómetros de la localidad, en el cañón del río Guadiela, es un lugar de gran arraigo y devoción.
Todos los buendieros conocen la leyenda sobre el nombre de su pueblo. En la reconquista, estos territorios hacían de frontera, y en una escaramuza entre moros y cristianos, el capitán cristiano, viendo sus tropas maltrechas, se encomendó a la Virgen; al final del día la victoria cayó sobre bando cristiano, y éste, de rodillas, dijo: “Soldados buen día hemos echado hoy…”, desde entonces cambió el nombre de Fuentesaúco a Buendía. En la actualidad, ‘la entrada de moros y cristianos’ se ha recuperado tras 52 años olvidada, y se celebra el segundo domingo de mayo.

Ruta de las caras
Una excursión que no puedes perderte si visitas Buendía es la Ruta de las Caras. Un entorno que no sólo sorprende por la singularidad y belleza del paisaje, un entorno privilegiado rodeado de pinos, encinas, olivos y romero cerca del embalse, sino por las impresionantes figuras talladas en roca que se pueden ir descubriendo a lo largo del itinerario. En él se encuentran unas 20 esculturas y bajorrelieves de uno a cuatro metros de altura (duendecillos, vírgenes, damas, etc), esculpidas entre los años 1992 y la actualidad por Eulogio Reguillo y Jorge J. Maldonado. Las más pequeñas tendrás que buscarlas en los salientes y recovecos de las rocas. El lugar está a menos de cuatro kilómetros de distancia de Buendía, por lo que se puede hacer andando, en bici o en coche. Esta ruta de las caras es apta para todos los públicos. Por otra parte, es interesante reseñar las afamadas aguas y barros termales que tuvo. Posiblemente anteriores a los romanos, pues en una remodelación llevada a cabo a comienzos del siglo XVIII, se encontraron monedas de César Augusto y Tiberio, inscripciones y tumbas. Hoy se hallan bajo los cimientos de la presa de Buendía.




