La Feria Internacional de Turismo (FITUR) se celebrará, coronavirus y ritmo de vacunación mediante, este mes de mayo, desde el miércoles 19 hasta el domingo 23, cinco días ante los que el equipo y el personal de Ifema en Madrid ha trabajado de forma frenética analizando los diferentes escenarios posibles e instalando todas las barreras sanitarias y de seguridad posibles para garantizar un salón libre de COVID-19. Hay muchas ganas de Feria igual que de salir de vacaciones y de recibir a turistas, el sector está plenamente adaptado y preparado para ello. Nos vemos en FITUR.

Este año será un FITUR distinto, especial, atípico, con eso contamos todos. Será con aforo reducido, con distanciamiento social, con higiene de manos, con pruebas anticovid…, pero que sea, para que la economía, el turismo también es economía, crezca. La abanderada de este pulso al virus, con todas las medidas y prevenciones posibles, es esta Feria, que ya supera su 40 edición, en la que, lejos de fijarse objetivos más o menos ambiciosos, el reto es sencilla y llanamente poder celebrar la Feria y así reactivar el sector. Aunque lo virtual supere a lo presencial, aunque la mezcla de culturas y países sea a mucha menor escala, aunque falten profesionales…, FITUR es esa ventana de España al mundo demostrando por unos días su fortaleza para poder atraer a millones de turistas. España fue elegida por el Foro Económico Mundial, de nuevo en 2019, como el país más competitivo del mundo en materia turística y ese camino es el que se ha de seguir.

Haya o no haya FITUR –al cierre de esta edición se mantenían en pie las fechas previstas-, el sector viene trabajando sotto voce para no perder la oportunidad de recibir este verano al menos más de los 19 millones de turistas del año pasado, una cifra muy menor a la que España venía manteniendo en los últimos años, más de 83 millones en 2019 y 92.000 millones de euros de gasto, lo que evidencia, primero, la necesidad de remontar una actividad turística mermada por la pandemia y la limitación de movilidad, y, segundo, recalca la trascendencia de este sector estratégico motor de la economía española, que supone el 11% del PIB español.

Los ciudadanos piensan en salir, en viajar aunque sin planes precisos. Todavía no son muchos los que se atreven a hacer una reserva para este verano a la espera de acontecimientos, del posible final del estado de alarma, del ritmo de vacunas, del alza o baja de contagios… Según nos cuenta José Moyano, de Tecnoturis, factoría de desarrollo tecnológico especializado en el turismo, en la actualidad se están realizando dos tipos de reserva: por un lado, la del cliente de ultimísima hora que reserva el día de antes, y por otro lado, las reservas para agosto y septiembre a través de agencias, gracias a que los touroperadores “se han puesto las pilas y han quitado los gastos de gestión hasta cinco o siete días antes de la salida, es la forma de incentivar a los clientes que van a reservar para el verano. También, con la incertidumbre actual, se han eliminado las tarifas no reembolsables en hotel, tarifas que salían entre un 10 y un 15% más económico pero eran no reembolsables desde el momento en que se hacía la reserva”, comenta.

Turismo versus vacunas
La desigual salida de la pandemia en el planeta, con un ritmo de vacunas mucho mayor en Reino Unido, Estados Unidos, China, Israel… que en la Unión Europea, no ha despejado la incógnita de cómo será este verano para el turismo en España. Un agente de viajes consultado por Ayer&hoy, Antonio Pérez, de Citytour, resume la situación en tres palabras: desconcierto, expectación y cautela, desconcierto por el baile de fechas en el ritmo de vacunación, expectación porque todos esperamos buenas noticias para viajar, pero cautela a la hora de hacer reservas para el próximo verano, “no sabemos a qué atenernos, si se va a poder salir o no”, enfatiza. No obstante, mantiene la esperanza y el optimismo de una cierta normalidad a partir de los meses de junio y julio, “para entonces habrá una parte importante de vacunados más las personas que hayan pasado la enfermedad, confiamos y es nuestro deseo que haya más movimiento”.

Por su parte, Moyano apunta que en 2021 va a costar alcanzar ciertas cotas de actividad debido principalmente al retraso en la vacunación y a las restricciones, aunque 2022 puede ser “un año muy bueno” para el turismo, aunque el sector podría verse mermado con cierres de negocios, porque es difícil soportar dos años sin apenas actividad en algunos casos, puntualiza. En este sentido, Moyano advierte de la importancia de la actividad turística en nuestro país por la que se debe velar más, sobre todo, por parte de la Administración, porque “somos punteros en destinos para el mercado extranjero, somos un país tanto emisor como receptor, aportamos el 11% del PIB español…”.

Al igual que el resto de negocios, las agencias de viaje pagan sus impuestos y crean riqueza y han sabido adaptarse a la pandemia, “disponemos de página web, ofrecemos todos los servicios online que cualquier otra plataforma y no existe tanta diferencia entre los precios de una agencia a pie de calle o virtual, sí existe una diferencia, puntualiza Pérez, “si sucede algún contratiempo, la agencia lo soluciona, el cliente sabe dónde dirigirse”. Va más allá Moyano al advertir que la especialización y calidad de una agencia no la tiene una plataforma en internet, “creo que al final son dos cosas diferentes, depende también de la población donde vivas, en las grandes plataformas se vende mucho billetaje económico o el hotel de una noche pero para los grandes viajes, la luna de miel o los viajes de grupo son las agencias las que están preparadas profesionalmente para ello”.

Quienes también están bastante bien adaptados y están recibiendo visitantes son los hoteles y alojamientos turísticos. Lupe Carreras, directora del Hotel NH de Ciudad Real, considera que la esperanza está en la vacuna y en la homologación de un carné sanitario para que la gente pueda tener movilidad, aunque agradece los pocos eventos que se celebran en Ciudad Real, ya que significan mucho para la producción del hotel. NH Ciudad Real fue uno de los hoteles de guardia al comienzo de la pandemia, “solo cerramos el 19 y 20 de marzo de 2020, el 21 tuvimos que abrir por mandato gubernamental, pasamos la época más dura abiertos, pero ahora estamos todos concienciados, sabemos lo que tenemos que hacer, cómo debemos actuar ante los clientes, qué protocolos debemos seguir en habitaciones, zonas comunes, restaurante, etc., por suerte no hemos tenido ni un solo contagio ni una sola persona de baja en el hotel”. Para Carreras, el cliente que acude ahora a un hotel en España está amparado con unas seguridades sanitaria y jurídica inigualables.

El cierre perimetral de regiones, de zonas básicas de salud e incluso de municipios ha reactivado la fórmula de hacer turismo en tu ciudad, en tu provincia o comunidad autónoma. Ello ha supuesto un pequeño alivio para profesionales y establecimientos, como guías de turismo o alojamientos rurales. En el caso de la provincia de Ciudad Real, la Diputación Provincial y los ayuntamientos se afanan en promocionar lo más cercano, con bastante buena acogida de recursos existentes o nuevos como el Torreón del Alcázar en el caso de la capital o las rutas de Geoparque, Volcanes de Calatrava en diferentes puntos de la provincia. Por su parte, el presidente de la Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo, José Crespo, ha avanzado que está en conversaciones con responsables de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha con el fin de acercar posturas a la hora de conjugar la actividad económica y salvaguardar la salud, “en la última reunión ha habido un acercamiento de criterios y estamos pendientes de otro encuentro para revisar el ocio nocturno e ir reabriendo subsectores, aunque queda mucho camino que andar”.

Escapadas por la provincia
La riqueza de patrimonio histórico, natural, cultural… de nuestra provincia bien merece varias escapadas por parte de sus conciudadanos. Manzanares, nudo de comunicaciones de paso obligado en la geografía nacional, cuenta con un importante patrimonio cultural y numerosos museos. Entre ellos, el formidable Castillo de Pilas Bonas, la iglesia de la Asunción, el museo dedicado al diseñador Manuel Piña o el dedicado a la figura del torero Ignacio Sánchez Mejías, además de los museos del Queso y del Molino Grande. Pero si hay algo que sitúa a Manzanares como centro neurálgico de la región, y también de gran parte de la geografía nacional, es su Feria Nacional del Campo (Fercam). Asimismo, tenemos que hacer mención a sus ya famosas y consolidadas “Jornadas Medievales”.

Por su parte, la localidad de Membrilla, “capital del melón”, realiza desde hace años la Feria Regional del Melón (Ferimel) para potenciar la imagen de la localidad y la importancia de este cultivo. Asimismo, entre su patrimonio destaca la iglesia de Santiago el Mayor o la Ermita de la Virgen del Espino.

De la localidad de La Solana hay que resaltar su singular Plaza Mayor, centro histórico de la localidad y un bello y admirable espacio digno de visitar, donde se encuentra su majestuosa iglesia de Santa Catalina, y lado de ella, la Casa Don Diego, que alberga en su interior el Museo Rosa del Azafrán. La Solana es conocida con el sobrenombre de “Villa de la Zarzuela”, ya que cuenta con una fiesta única en España dedicada a este género musical español que se ve reflejado en su tradicional Semana de la Zarzuela declarada de Interés Turístico Nacional. También destaca su Festival de Cine y Vino “Ciudad de La Solana”, o el Carnaval, de gran arraigo en la localidad. Y no podemos olvidar que la localidad cuenta con un legendario molino de dos siglos de historia, el molino “San José, donde se elabora la tradicional harina de almortas, ingrediente principal de nuestras gachas manchegas.

La vecina localidad de San Carlos del Valle, que se encuentra en un valle entre las sierras del Cristo y Los Bailones, destaca su espléndida Plaza Mayor y su impresionante iglesia del Santísimo Cristo del Valle. La Plaza Mayor tiene forma rectangular que recuerda a los recintos cerrados reservados para los espectáculos, tales como los patios de comedias.

En cuanto a la ciudad de Valdepeñas, de sobrenombre popular “Ciudad del Vino”, es conocida por una importante historia a sus espaldas, un rico patrimonio cultural, y por supuesto, por su producción de vino. Sus populares Fiestas de la Vendimia y el Vino hacen única a la ciudad, declaradas de Interés Turístico Nacional desde el año 1976, coincidiendo a su vez, con la Exposición Internacional de Artes Plásticas que se vienen celebrando desde 1940, decana de cuantos certámenes de bellas artes se celebran en España. Asimismo, es de destacar el yacimiento arqueológico Cerro de las Cabezas, o varios de sus museos como el Museo Fundación Gregorio Prieto, que cuenta con más de 3.000 obras de este pintor local que estuvo asociado a la “Generación del 27” o el Museo del Vino, que acoge toda la historia y tradición de la Denominación de Origen Valdepeñas.

Por su parte, la localidad de Moral de Calatrava, ubicada en el centro de la provincia, en plena comarca del Campo de Calatrava, se encuentra el Centro de Interpretación del Aceite, un espacio de divulgación, aprendizaje y entretenimiento para poner en valor el aceite de oliva, uno de los productos que más valor tienen en la comarca. Es de destacar también su Belén Viviente, el más grande de la región y que se celebra unos días antes a la Nochebuena, donde más de 150 figurantes y unas 25 escenografías se pueden apreciar por varios rincones de la localidad.

 

José Manuel Caballero (Presidente de la Diputación de Ciudad Real)

“Ciudad Real cuenta con 20.000 km2 de posibilidades”

Tenemos una oferta variada y para todos los diferentes tipos de turistas que incluye un rico patrimonio natural con sus dos los Parques Nacionales de Cabañeros y las Tablas de Daimiel y los dos Parques Naturales de las Lagunas de Ruidera y Valle de Alcudia y Sierra Madrona y, por otro lado, contamos con un reconocido patrimonio cultural, artístico e histórico junto a una rica gastronomía con diferentes Denominaciones de Origen, a la que se une nuestra marca promocional “Sabores del Quijote. Productos y platos de nuestra tierra”, con una gran variedad de platos y recetas que transitan desde la cocina más tradicional a la más innovadora garantizando siempre la calidad de nuestros productos. Nuestra naturaleza, nuestros pueblos, nuestro patrimonio, nuestra cultura y nuestra gastronomía son los pilares en torno a los cuales desarrollamos nuestra estrategia turística y gracias a ellos el visitante vive una experiencia única que convierte a nuestra provincia en “El lugar que siempre recordarás”.

Estamos situados geográficamente en un lugar privilegiado en el centro de la península ibérica lo que nos convierte en un turismo de cercanía para una gran parte de la población de nuestro país. Uno de los alojamientos estrella de nuestra provincia, por ejemplo, son las casas rurales que el año pasado, debido a este cambio de tendencia turística estival por la pandemia, fueron muy demandas. Queremos ayudar a que se creen nuevas y a que se rehabiliten las que ya están construidas y para ello tenemos una línea de 300.000 euros en ayudas. También sabemos que dentro de estos cambios en la manera de viajar, se ha revalorizado el turismo de autocaravana y, para ello, hemos invertido más de 3.000.000 de euros en la creación de una red de áreas de autocaravanas con 20 áreas en total distribuidas estratégicamente por la provincia.

Además, estamos trabajando en la unificación de la imagen y señalética turística de la provincia para hacerla más atractiva, accesible y práctica con una inversión cercana a un 1.000.000 euros. Por otro lado, estamos totalmente implicados con la consecución del reconocimiento por la UNESCO de todo nuestro potencial volcánico. Ya hemos formalizado la candidatura del “Proyecto Geoparque Volcanes de Calatrava. Ciudad Real.” que se extiende por 40 municipios de la provincia con una población de 228.095 habitantes.

Ahora más que nunca, se buscan espacios naturales, abiertos y menos concurridos en los que “respirar” fuera de las grandes ciudades, con distancias y extensión que permitan un turismo no masificado con una amplia oferta cultural, patrimonial y gastronómica. Eso es precisamente lo que ofrece nuestra provincia y este es el motivo por el que el pasado verano se convirtió en un destino muy solicitado a pesar de no ser la temporada del año tradicionalmente más intensa en cuanto a recepción de turistas.

Debemos ver esta crisis como una oportunidad para que cuando acabe la pandemia nos hayamos consolidado como un destino en el que el turista encuentra al alcance de su mano calma, naturaleza, gastronomía, tradición y un patrimonio cultural de una gran riqueza. Somos una alternativa de una enorme calidad a los destinos turísticos más tradicionales y esta manera de cambiar nuestras prioridades, nuestra manera de vivir y también de viajar deben servirnos como oportunidad y así lo estamos trabajando desde la Diputación con una estrategia estable, colaborativa y en la que apostamos por la calidad y la competitividad. Para ello, seguiremos trabajando con el sector del turismo y la hostelería de nuestra provincia, con el Gobierno de Castilla-La Mancha y con nuestros ayuntamientos.

 

Casa Rural Las Lomas, en pleno corazón del pantano de La Cabezuela

No es el primero ni será el último emprendedor valiente. La Casa Rural Las Lomas se inauguró el año pasado, en plena pandemia y, al contrario de lo que pudiera parecer, “ha sido un año bastante bueno para el alojamiento”, comenta Manoli Jiménez Sánchez, propietaria. Esta magnífica casa, cerca del pantano de La Cabezuela entre Valdepeñas y Cózar y con unos paisajes espectaculares en su entorno, ha recibido muy buenos comentarios y ya ha recibido muchos visitantes, de la provincia fundamentalmente, debido al perímetro autonómico. Para este mes de mayo, subraya Jiménez, “tenemos bastantes fines de semana reservados y hay gente interesada en venir durante el verano, a la espera de si levantan o no el estado de alarma”. Una de las ventajas de esta casa es la autonomía de sus dependencias, con habitaciones con baño incluido e incluso terrazas independientes, impidiendo el contacto con el resto de clientes. Asimismo, han sido igualmente escrupulosos con los protocolos sanitarios y de seguridad establecidos con el fin de garantizar un espacio libre de COVID, con ozono, geles hidroalcohólicos…, “hasta la piscina ha recibido un tratamiento específico para este tipo de virus, preferimos pasarnos en cuanto a medidas de seguridad e incluso somos muy rigurosos en el número de personas para el alquiler, si no lo vemos claro, decidimos no hacerlo”, subraya la responsable.

Texto: Oliva Carretero Ruiz. Fotos: Ayer&hoy