40 años de docencia e investigación brillantes con una materia transversal ayer y hoy: la calidad humana que se respira en el centro
Un total de 879 alumnos matriculados y 120 profesores en el claustro han comenzado el nuevo curso académico 2026-2027 en la Facultad de Letras del campus de Ciudad Real de la Universidad de Castilla-La Mancha. Un centro tan histórico como la propia UCLM y casi la autonomía, con más de diez mil alumnos formados en sus aulas en 40 años, construido sobre los cimientos de un Colegio Universitario modélico y con una proyección actual de investigación, oferta académica, inserción laboral y actividad cultural y social ejemplares, que la han erigido en una de las grandes embajadoras de nuestra Universidad.
“Yo llegué de Alicante a Ciudad Real cuando murió Franco. En Letras no partíamos de cero, a diferencia de otros centros como Derecho en Albacete o Bellas Artes en Cuenca; el germen fue el antiguo Colegio Universitario de Ciencias y Letras en 1984-85 dependiente de la Complutense, ubicado primero en la entonces Escuela de Ingeniería Técnica Agrícola (ITA) y después en el edificio que alberga la Escuela Superior de Informática (ESI), hasta el traslado definitivo a la ubicación actual en 1997”, nos cuenta Félix Pillet Capdepón, catedrático emérito de Geografía Humana, director del Colegio y primer decano de la Facultad hasta 1996. “Esos años trabajábamos en construir una facultad, haciendo provincia y región”, agrega.

Por su parte, Rosario García Huerta, profesora titular de Historia, que ha desarrollado toda su carrera docente e investigadora en el centro, apunta las condiciones primeras: “Éramos muy pocos profesores y muy jóvenes, pero muy entusiastas. Apenas había medios, comenzamos con máquinas de escribir, y una pequeñísima biblioteca, aunque la ilusión de un comienzo suplía las deficiencias”.
Pretensiones aparte de que se quisiera que el Colegio Universitario fuera un colegio mayor, o después incluir Magisterio en el edificio actual de Letras, rechazadas ambas, la Facultad echó a andar en 1985-86 con Filología Hispánica, Filología Moderna (Inglesa y Francesa), Geografía e Historia, heredando también Químicas del colegio universitario (hasta el traslado a su actual sede en los 90).
En el curso 1993/1994, con la LRU, la facultad incrementa su oferta de cuatro a siete titulaciones: Filología Hispánica, Filología Inglesa, Francesa, Historia, Historia del Arte, Geografía y, por último, Humanidades con seis itinerarios. Esto supuso un incremento de alumnos y profesores alcanzando por primera vez los 900 alumnos. “Nos dijeron que esta mayor oferta fuera a coste cero, pero eso era imposible y evidente; los entonces vicedecanos Nicolás Campos, Francisco Ruiz y todo un equipo trabajaron mucho para que todo saliera adelante”, observa Pillet. Letras se convierte así en la facultad con más títulos de toda la UCLM y sede de cinco cursos de doctorado regionales.

A Pillet le han sucedido en el decanato María Rubio, de Hispánicas; Jerónimo López-Salazar, de Historia Moderna; Elena González Cárdenas, de Geografía Física; Matías Barchino, de Hispánicas; y el actual decano desde 2022, José Antonio Castellanos, catedrático de Historia Contemporánea.
Jaime García-Carpintero sustituye en funciones a Castellanos en el cargo. Es vicedecano de Ordenación Académica, Estudios y Calidad Docente y profesor ayudante-doctor de Historia Medieval. Antes de eso fue alumno, comenzó en 2010 casualmente el primer año de implantación de los grados con el plan Bolonia (Estudios Ingleses, en Lenguas y Literaturas Modernas: Francés-Inglés; en Español: Lengua y Literatura, en Historia, en Historia del Arte y en Geografía y Ordenación del Territorio). Un total de 2.103 alumnos se han titulado en Letras desde el curso 2010-2011. “Desde el primer momento me sentí como en familia; la calidad humana y la cercanía creo que se ha vivido siempre en este centro universitario”, indica.
Hace 16 años que Jaime entró por la puerta de Letras y ya nunca se ha marchado: “Hice un máster de investigación, conseguí un contrato predoctoral y una sustitución de un profesor asociado; en 2024 obtuve un contrato a tiempo completo, he sido secretario, y ahora vicedecano y decano en funciones”.

La investigación ha sido parte fundamental de la Facultad de Letras. Se ha constituido en motor de desarrollo del patrimonio histórico, arqueológico y geográfico de la región. En materia de transferencia, se ha consolidado como uno de los centros más activos en contacto con la sociedad, con un Aula de Poesía, Universijazz, jornadas de teatro clásico…
Entre los retos futuros, considera García-Carpintero, están el mantenimiento del número de alumnos -ha llegado a una matrícula de 1.200-, para lo que se incorporaron dos dobles grados en Historia del Arte, y en Historia y Geografía, además de un máster de investigación en Letras y Humanidades con la opción de doble máster con el de Profesorado; y la lucha contra los prejuicios sociales de las letras, “tenemos que adaptarnos al mundo, aunque también hacer ver a la sociedad que somos necesarios”, observa el decano en funciones. Al hilo de ello, Pillet opina que la atracción de estudiantes pasa por la creación de más residencias universitarias, así como conectar la capital con el campus para consolidar una auténtica ciudad universitaria.
Texto: Oliva Carretero Ruiz Fotos: Ayer&hoy, cedidas por la Facultad de Letras (Félix Pillet, Lanza y blog El Sayón)




