40 años de historia en Valdepeñas de una peña que ha marcado los Carnavales locales y regionales gracias a su imaginación, su espíritu festivo y la pasión de sus integrantes.

La peña nació en 1985. “La idea fue de Miguel Cuartero y de mi padre, Tomás Gómez, -ya falleció el hombre-, recuerda con cariño su hijo Gregorio, que acompañado de Miguel nos relatan la historia desde sus inicios hasta hoy.


La peña comenzó como una pequeña murga que sacaba coplillas a la calle sin buscar premios, únicamente por diversión. En sus inicios, hacían los disfraces prácticamente en un fin de semana y dedicaban un mes a ensayar las coplillas.


En su primer año se disfrazaron de segadores y, como curiosidad, participaron en el desfile de Ciudad Real simplemente por diversión, sin aspiraciones a ningún premio. Por eso, cuando termino el desfile, decidieron irse a un bar a tomar algo, sin hacer mucho caso a los premios. Su sorpresa llegó cuando fueron a buscarlos porque habían ganado un tercer premio, algo que ni se les pasaba por la cabeza.

Izq.: Disfrazados de sastres (1986). 2ª foto: Redacción de un periódico (1987). En referencia a este último disfraz la peña comienza a llamarse “Redacción Marchosa”. 3ª foto: En 1989 disfrazados de indios y vaqueros y, un año más tarde (foto dcha.), de soldaditos de plomo de Disney


La cosa no quedaría ahí, ya que, al año siguiente, disfrazados de sastres, volvieron a participar en el desfile de Ciudad Real por pura diversión. Pero está vez su sorpresa fue mayor, ya que obtuvieron un primer premio, una talla de madera del Arlequín original de Fernando ‘Kirico’, que con el tiempo se ha convertido en el Arlequín de Oro, el máximo galardón del Domingo de Piñata de Ciudad Real.


La peña originalmente pensó en llamarse “De’Sastres”, en alusión a los trajes de sastre y ese primer premio. Pero tras recibir la invitación para participar en el pregón de Carnaval de Ciudad Real del año siguiente, gracias al periodista Emilio Romero, eligieron el nombre “Redacción Marchosa”, haciendo referencia a un disfraz de redacción de periódico que llevaron ese año.


A partir de ese momento, la peña empezó a trabajar más los disfraces, dejando de lado las coplillas debido a que se fue perdiendo este tipo de carnaval. En 1988 la temática giraba en torno a unos payasos y, al año siguiente, se presentaron de indios y vaqueros, inspirados en figuras que se vendían a una peseta, y consiguieron primeros premios en varios lugares.


Ya en la década de los 90, llegaron propuestas emblemáticas como disfraces de soldaditos de plomo de Disney, de coches de choque de las ferias, una carrera de caballos con su graderío… o temáticas que tuvieron mucho éxito como la de los soldados verdes que aparecen en la película de Toy Story en 1998, o sus disfraces simulando estatuas de piedra de dioses al año siguiente.
Eran ideas de mucho impacto y de vistosidad en los disfraces. De hecho, con la llega de la nueva década, en el año 2000 crearon un montaje donde cada integrante representaba a dos personajes que bailaban, es decir, cuando se agachaban, los pies de la persona junto con los brazos eran los pies de las dos personas, por lo que se convertía en una pareja de baile. Asimismo, en el año 2001, su temática “Encantadassss” con una serpiente que salía de una cesta tuvo mucho éxito.

Izq.: En 1993 con la temática de los coches de choque de las ferias. Centro: De bebés en cochecitos antiguos con sus mamás en zancos en 2016. Dcha.: Una de sus más recientes apariciones con la temática de una romería en 2024.


Con el tiempo, se dieron cuenta de que elaborar disfraces complejos todos los años era complicado. Más aún, cuando el relevo generacional no llegaba. Por ello, decidieron hacerlos cada dos años, diseñando dos rutas para desfilar: una por año en diferentes concursos de la provincia y la región: Valdepeñas, Manzanares, Ciudad Real, Miguelturra, Campo de Criptana, Tomelloso, Bolaños de Calatrava, Puertollano, Villafranca de los Caballeros, Villarrobledo… e incluso Madrid.


Recuerdan que hace años había muchas peñas de Castilla-La Mancha que participaban en Madrid, de hecho, la mayoría de los grandes premios iban a parar a peñas de Castilla-La Mancha. Incluso ellos se llevaron un premio de 700 mil de las antiguas pesetas. Pero al quejarse varias peñas de Madrid cambiaron el formato para que los premios se quedaran allí.


Volviendo a sus propuestas, también son recordados disfraces como los juguetes de hojalata, marionetas de madera colgando de hilos, relojes de carrillón, dinosaurios o bebés en cochecitos antiguos con sus mamás en zancos.


Con la llegada de la década de 2020, la peña comienza a decaer, por un lado, con la pandemia del Covid-19, y por otro, por la complejidad cada vez mayor de los tramites administrativos, los altos costes del seguro y la baja subvención. Por ello, en 2019, 2020 y 2021 no participaron en los carnavales, volviendo en 2022 realizando una alusión en forma de ficción sobre la pandemia.


En 2023, la peña se inspiró en una romería de “Debotos y Debotas”, muchos de ellos con un disfraz de una persona montando a caballo, pero tuvieron que retirarse en el momento de desfilar porque Gregorio sufrió un infarto y tuvo que ser reanimado en pleno desfile. Le costó un mes recuperarse del todo, pero ahora está bien. Al año siguiente retomaron la actividad con el mismo disfraz y Gregorio recibió una emotiva sorpresa.

De soldados verdes de la película Toy Story (1998) y de estatuas de piedra de dioses (1999).


Este año, con motivo de la celebración de sus 40 años de historia, Redacción Marchosa ha celebrado diferentes actividades como una exposición con las mejores fotografías de todas las ediciones y la presentación de la peña disfrazada nuevamente de la redacción de periódico de 1987. Además, ofrecieron el pregón de Carnaval de este año en Valdepeñas, al igual que ya hicieron en el año 2009, pero esta vez repasando sus 40 años de historia con versos, música y chirigotas. También prepararon un documental sobre su trayectoria.


El futuro de la peña es incierto, debido sobre todo a que no hay un relevo generacional, ya que a día de hoy la mayoría de sus integrantes supera los 60 años. El grupo comenzó con 12-15 personas, y en su época de mayor apogeo alcanzaron cerca de 50 integrantes. En la actualidad cuentan con unos 20-25 componentes. Pero a pesar de las dificultades, Redacción Marchosa sigue activa durante todo el año, ya que, además del Carnaval, también está presente en las Fiestas de la Vendimia y el Vino organizando sus tradicionales juegos como el “Futbolo” o el “Voleyvin”, participando en la cabalgata de Reyes y manteniendo su charanga.


Tras cuatro décadas, con éxitos y contratiempos, la peña continúa siendo un símbolo del Carnaval y de la pasión por mantener vivas las tradiciones manchegas. Redacción Marchosa nació para disfrutar y hacer disfrutar. Lo consiguió con ingenio visual y grandes propuestas que se entendían en un segundo. Padres, hijos, amigos… mientras haya alguien dispuesto a ponerse el traje y salir a la calle, Redacción Marchosa seguirá escribiendo líneas en su historia.


Texto: Juan Diego García-Abadillo. Fotos: Redacción Marchosa